Requisitos:
La reacción con gases puros requiere:
Ejemplos de aplicación:
Los reactores para reacciones gas-líquido se diseñan comúnmente como depósitos de presión y sus componentes periféricos se ubican en salas monitorizadas. Consecuentemente, suponen un considerable gasto para el usuario.
Para mantener los costes de producción a un nivel reducido, los sistemas de reactor deben diseñarse con el objetivo de conseguir el máximo beneficio tanto en términos de espacio como de tiempo.
Además, no hay que olvidar que el reactivo gaseoso debe consumirse por completo; a diferencia de lo que ocurre por ejemplo con el aire de fermentación en biorreactores, el gas sobrante no puede simplemente liberarse a la atmósfera (por razones de seguridad, ecológicas y económicas) y un reprocesamiento sería demasiado costoso.
La hidrogenación con sus sistemas de reactor es apta, por ejemplo, para este tipo de reacciones gas-líquido.
Circulación de gas externa
Separación de productos de reacción no deseados sin compresor adicional.
